martes, 6 de abril de 2010

LAS NINFAS

En la mitología griega, una ninfa es cualquier miembro de un gran grupo de espíritus femeninos de la naturaleza, a veces unidos a un lugar u orografía particular. Las ninfas solían acompañar a varios dioses y diosas, y eran con frecuencia el objetivo de sátiros lujuriosos.
Las ninfas son las personificaciones de las actividades creativas y alentadoras de la naturaleza. La palabra griega νύμφη significa ‘novia’ y ‘velado’ entre otras cosas; es decir, una mujer casada y, en general, una en edad casadera. Otros hacen referencia a esta palabra (y también a la latina nubere y a la alemana Knospe) como una raíz que expresa la idea de ‘crecer’ (según Hesiquio de Alejandría, uno de los significados de νύμφη es ‘capullo de rosa’). El hogar de las ninfas está en las montañas y arboledas, en los manantiales y ríos, en los valles y las frías grutas. Con frecuencia son el séquito de divinidades superiores: de Artemisa la cazadora, de Apolo el profeta, del juerguista y dios de los árboles Dioniso, y también de dioses rústicos como Pan y Hermes, dios de los pastores.
Etimología

El nombre ninfa (Νύμφαι) es el de una numerosa clase de deidades femeninas inferiores, aunque eran designadas por el título de olímpicas, convocadas a las reuniones de los dioses en el Olimpo y descritas como hijas de Zeus. Pero se creía que moraban en la tierra: en arboledas, en la cima de montañas, en ríos, arroyos, cañadas y grutas.1 Homero las describe con más detalle presidiendo sobre los juegos, acompañando a Artemisa, bailando con ella, tejiendo en sus cuevas prendas púrpuras y vigilando amablemente el destino de los mortales.2 Los hombres les ofrecían sacrificios en solitario o junto con otros dioses, como por ejemplo Hermes.3 Según el lugar que habiten, se les llama ἀγρονόμοι,4 ὀρεστιάδες5 y νηϊάδες.6
Clasificación de las ninfas [editar]

Las diferentes especies de ninfas se distinguen según las diferentes esferas de la naturaleza con las que están conectadas.
Ninfas terrestres («Epigeas»)
Agrónomos (campos)
Alseides (flores)
Antríades(cuevas)
Auloníades(pastizales)
Corícides o coricias (cuevas, son las musas clásicas)
Dríades (bosques)
Hamadríades (árboles)
Melíades o melias (fresnos)
Hespérides (jardines)
Híades (lluvia)
Limónides o hénides (prados)
Napeas (valles de montañas, cañadas)
Oréades u orestíades (montañas, montes; forman el cortejo de Diana)
Ninfas de las aguas («Efidríades»)
Oceánides (hijas de Océano; cualquier agua, normalmente salada)
Néfeles (Ninfas de las nubes y las lluvias)
Nereidas (hijas de Nereo; del mar Mediterráneo)
Náyades (normalmente al agua dulce)
Creneas o crénides (fuentes)
Limnátides o limníades(lagos)
Pegeas (manantiales)
Potámides (ríos)
Otras
Perimélides (ninfas del ganado menor)
Epimélides (ninfas de las ovejas)
Trías (ninfas proféticas de la miel)
Uranias (ninfas celestes)
Todas las ninfas, cuyo número es casi infinito, pueden ser divididas en dos grandes clases. La primera abarca todas aquellas que pueden ser consideradas como un tipo de divinidad inferior, reconocida en el culto de la naturaleza. Los griegos antiguos veían en todos los fenómenos ordinarios de la naturaleza alguna manifestación de la divinidad. Fuentes, ríos, grutas, árboles y montañas: todos les parecían cargados de vida, y no eran más que las encarnaciones visibles de otros tantos agentes divinos. Los saludables y beneficiosos poderes de la naturaleza eran pues personificaciones y considerados otras tantas divinidades, y las sensaciones producidas en el hombre por la contemplación de la naturaleza (sobrecogimiento, terror, alegría, placer) se atribuían a la acción de diversas deidades de la naturaleza. La segunda clase de ninfas son personificaciones de tribus, razas y estados, tales como Cirene y otras.
Las ninfas de la primera clase deben ser de nuevo divididas en varias especies, según las diferentes partes de la naturaleza de las que sean representativas:
Ninfas del elemento acuático. Aquí debemos mencionar primero a las ninfas del océano, Ὠκεανῖναι u Ὠκεανίδες, νύμφαι ἅλιαι, que son consideradas hijas de Océano,7 y a continuación a las ninfas del Mediterráneo o del mar interior, que son consideradas hijas de Nereo, por lo que son llamadas Nereidas (Νηρεΐδες).8 Los ríos eran representados por las Potámides (Ποταμηΐδες), quienes, como divinidades locales, eran bautizadas según sus ríos como Aqueloides, Anígrides, Amnisíades o Pactólides.9 Pero las ninfas del agua dulce, ya sea de ríos, lagos, arroyos o pozos, son también designadas por el nombre general de Náyades, Νηΐδες, aunque tengan además sus nombres específicos, como Κρηναῖαι, Πηγαῖαι, Ἑλειονόμοι, Λιμνατίδες o Λιμνάδες.10 Incluso los ríos de las regiones inferiores (el inframundo) se describen con sus ninfas, de ahí las Nymphae infernae paludis y las Avernales.11 Muchas de estas ninfas presidían sobre las aguas o las fuentes, de las que se creía que inspiraban a aquellos de bebían de ellas, por lo que se creía que las propias ninfas estaban dotadas de poderes proféticos u oraculares y los inspiraban a los hombres, así como que les otorgaban el don de la poesía.12 Los adivinos o sacerdotes inspirados eran por esto llamados a veces νυμφύληπτοι.13 Sus poderes, sin embargo, varían con los de la fuente sobre la que presiden, considerándose así que algunas tenían el poder de devolver la salud a las personas enfermas,14 y como el agua es necesaria para alimentar a la vegetación así como a todos los seres vivos, las ninfas acuáticas (ἱδριάδες) eran también adoradas junto con Dioniso y Deméter como dadoras de vida y bendición a todas las criaturas, y este atributo es expresado por una variedad de epítetos, tales como καρποτρόφοι, αἰπολικαί, νόμιαι, κουροτρόφοι y otros. Como su influencia era de esta forma ejercitada en todas las secciones de la naturaleza, aparecen con frecuencia relacionadas con divinidades superiores, como por ejemplo con Apolo, el dios profético y protector de las manadas y rebaños,15 con Artemisa, la cazadora y protectora del juego, pues ella misma fue originalmente una ninfa arcadia,16 con Hermes, el fructífero dios de los rebaños,17 con Dioniso18 y con Pan, los Silenos y los Sátiros, a quienes se unían deleites y bailes báquicos.
Ninfas de las montañas y las grutas, llamadas Ὀροδεμνιάδες y Ὀρειάδες, pero a veces también por nombres derivados de las montañas concretas que habitaban, como Κιθαιρωνίδες, Πηλιάδες, Κορύκιαι, etcétera.19
Ninfas de los bosques, arboledas y praderas, donde se creía que a veces se aparecían y asustaban a los viajeros solitarios. Eran designadas por los nombres Ἀλσηΐδες, Ὑληωροί, Αὐλωνιάδες y Ναπαῖαι.20
Ninfas de los árboles, de las que se creía que morían junto con los árboles en los que vivía y con los que habían llegado a existir. Eran llamadas Δρυάδες, Ἁμαδρυάδες o Ἀδρυάδες, de δρῦς, que significa no sólo ‘roble’ sino también cualquier árbol silvestre que crece majestuoso. Las ninfas de los árboles frutales eran llamadas Μηλίδες, Μηλιάδες, Ἐπιμηλίδες o Ἁμαμηλίδες. Parecen ser de origen arcadio y nunca aparecen junto con los grandes dioses.21
La segunda clase de ninfas, que estaban relacionadas con ciertas razas o localidades (Νύμφαι χθόνιαι22 ), tienen normalmente un nombre derivado de los lugares con los que estaban asociadas, como Nisíadas, Dodónidas o Lemnias.23
Los sacrificios ofrecidos a las ninfas solían consistir en cabras, corderos, leche y aceites, pero nunca vino.24 Eran adoradas y honradas con santuarios en muchas partes de Grecia, especialmente cerca de las fuentes, arboledas y grutas, como por ejemplo cerca de una fuente en Cyrtones,25 en Ática,26 en Olimpia,27 en Mégara,28 entre Sición y Flio29 y en otros lugares. Las ninfas se representan en obras de arte como hermosas doncellas, desnudas o semidesnudas. Poetas posteriores las describen a veces con cabellos del color del mar




miércoles, 17 de marzo de 2010

KISSING A FROG



Ultimamente mi cuento favorito es El Príncipe Rana. La historia de la princesa que besa a la rana y ésta se transforma en un apuesto príncipe, es la versión más dulce y tal vez cursi del cuento. En verdad el sapo no es precisamente un santo, sino que encuentra la manera de chantajear a la princesa, por demás superficial y vanidosa al extremo, para comer de su plato y dormir con ella. Si se piensa detenidamente en los detalles del cuento, quitándole todo el romanticismo, como en verdad lo pretendían los hermanos Grimm por allá por 1810, el cuento no narra precisamente una historia romántica y mágica, sino una historia de transformación, lealtad y madurez.

María Tatar dice que es la pasión y no la compasión la que transforma al sapo en príncipe. En la versión de los hermanos Grimm la princesa lanza al sapo contra la pared cuando éste pretende dormir con ella, al contrario que el consabido beso, que es una versión inglesa, más adaptada a la época victoriana.
También se dice que es un cuento de naturaleza sexual, adapatado para la época, aunque como todos los cuentos de hadas, dirigido a un público adulto y no infantil. La historia narra que el sapo quiere dormir con la princesa, amanece convertido en príncipe y se casa con la princesa. En todo caso, es este hecho el que transforma a la princesa de niña mimada a mujer. Como todo, no por tener relaciones sexuales te conviertes en mujer, ni por casarte, pero para la época, el rito del matrimonio como un pasaje a la madurez y a la sociedad adulta independientemente de la edad (por allá por los siglos diecinueve, dieciocho, diecisiete o antes).

En una versión más antigua del cuento, el sapo convertido en príncipe le da a su prometida un pañuelo bordado con sus iniciales y le dice que si las letras se tornan rojas, él le ha sido infiel, y se marcha a su reino. Las letras se tornan negras, por lo que la princesa y sus hermanas deciden vestirse como hombres e ir al reino del príncipe. Pasan por varias pruebas, para no ser reconocidas y tienen éxito en ir en el mismo coche del príncipe (suponemos que en la parte de atrás como lacayos), donde éste iba con su "falsa novia". Mostrando su naturaleza dual, cual anfibio. Se escucha un craaaak terrible, por lo que creen que el coche se está rompiendo, entonces la princesa se quita el disfraz y le dice que es su corazón el que se rompe, ya que su "bienamado" ha roto su promesa. El príncipe reconoce a su "verdadera novia" y se casa con ella.

En esta versión, más completa, hay una transformación total de la princesa. Además de la transformación obvia del sapo en príncipe, hay una más importante, que es la del final. El príncipe reconoce a su verdadera novia, reconoce que ha faltado a su promesa y a su verdadero amor y regresa con la princesa. Esta versión, menos romántica en el sentido pasivo de la palabra, desde un punto de vista jungiano reconoce el valor de ambos personajes principales de la historia para que haya un desenlace feliz. Es decir, tanto de la parte masculina de la personalidad como de la femenina. Suponiendo que se vea solamente desde la perspectiva de las mujeres, sería tanto el ego de la mujer como su animus. Un primer paso hacia la individuación. Algunos autores han propuesto también que es el asumir las partes menos desarrolladas de la psyche o incluso las desconocidas (la integración de la sombra representada por el sapo). En todo caso, es la actitud activa y no sólo la receptiva, la que transforma.

La famosa frase: "hay que besar un montón de sapos antes de encontrar a tu príncipe" o la idea de que el valor y la belleza interna es lo que cuenta y no las apariencias; o inclusive la noción moralista de "cumplir con las promesas", en sí mismas no son malas interpretaciones del cuento, sólo un poco superficiales, algo carentes en sí mismas. A la final, ¿a quién realmente le debe la princesa su fidelidad? a sí misma! Es decir, es la falta de sentido común, o una personalidad narcisista o incluso el hecho de que todavía es una niña inmadura y mimada, lo que hace que la princesa le dé más valor a un juguete (la bola de oro que perdió en el estanque) que a sus joyas o a su palabra. Porque la princesa nunca pensó en cumplir con su palabra... ¿Conocen "princesas" así?

Lo fundamental en la historia es la lealtad a sí misma y por lo tanto a la palabra dada, a los compromisos hechos y no tomados a la ligera, a la responsabilidad por la vida propia y a no venderse por cosas sin valor, a ir en busca de lo que una quiere. Porque o terminas besando un montón de sapos (y enfrentémoslo, qué asco!) o te transformas tú misma en una rana (animal baboso y anfibio que come moscas). Además la pasión nunca está de más en la vida!


LA REINA DE LAS HADAS





En el folklore inglés, la reina de todas las hadas se llama Mab. En Gales, Mab rige a las hadas ellyllon (plural de ellyll), por lo que a veces se le llama Ellyllon.


Los Ellyllon son pequeños elfos que habitan cuevas y valles y al parecer su nombre deriva del galés el-espíritu, y elf-elemento. Se cree también que puede venir del hebreo elilim que significa "cosas de nada" y denota ídolos carentes de significado. Lo que probablemente indicaría que en el encuentro de los habitantes de Inglaterra y Gales con los cristianos, el antiguo pueblo de los dioses y las hadas celtas podría haber sido degradado a "cosas carentes de valor" (que no tienen ninguna relación con la palabra "elohim").

Se dice de los ellollym gustan de comer "mantequilla de hadas" y hongos, la primera es una substancia cremosa segregada por un liquen que crece espontáneamente en los huecos de los robles, similar en su contextura a la mantequilla y los hongos son del tipo venenoso. Se dice que sus guantes son las campanillas de las digitalis, de cuyas hojas se suele producir un sedante poderoso.
A Mab se la conoce en las tradiciones galesas como la mujer de Gwyn-ap-Nudd, rey del mundo inferior (que tanto entraña el mundo de los duendes como el de los muertos). Se ha dado a conocer en la Literatura Inglesa gracias a Shakespeare (Romeo y Julieta, Acto II, esc 4), en la voz de Mercutio: "llega bajo la forma no mayor que una piedra de ágata en el dedo índice de un edil". Shakespeare se refirió a ella como el hada que realizaba los deseos más íntimos de los humanos en forma de sueños. (Seguro que Freud tomó nota...) "Dijo que cuando vaga a través de las mentes de los amantes, estos sueñan con el amor; cuando pasa por las rodillas de los palaciegos, sueñan con gentilezas; cuando sobrevuela los dedos de los abogados sueñan con honorarios; y cuando cruza sobre los labios de las damas, sueñan con besos".
En el poema de Shelley, Queen Mab, ella ejerce un poder sobre el tiempo y es capaz de revelar el pasado, el presente y el futuro:
Se me han confiado para que guarde
las maravillas del mundo,
el espacio, la meteria, el tiempo y la mente.

Una hermosa descripción de Mab (en Shakespeare): "su coche era una vacía cáscara de avellana y los radios de sus ruedas estaban hechos con largas patas de araña. La capota procedía de las alas de un saltamontes, los arneses eran de tela de araña, las colleras de rayos de luna y el látigo de la clavícula de un grillo. Del carruaje tiraba un mosquito pequeño y gris".
Mab es quien trenza las crines de los caballos con nudos de elfo y roba niños humanos, dejando en su lugar cambiados (duendes con la apariencia de bebés). Se la conoce como una comadrona de las hadas, ya que mab en galés significa bebé. (ejm: amor por los niños es mabgar, gatito es mabgath y los románticos cuentos de encantamientos de épocas pasadas que se cuentan a los niños son mabinogi -plural de mabinogion).

El título de reina (queen, en inglés) parece provenir del vocablo galés quean que significa musa o en el sajón quen, comadrona. Pero no eran bebés lo que Mab traía al mundo, sino sueños. La literatura nuevamente nos aporta en este aspecto, como en "El velo de la Reina Mab" de Rubén Darío:

"La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminando sobre un rayo de sol, se coló por la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose como unos desdichados"...
"Entonces, la reina Mab, del fondo de su carro hecho de una sola perla, tomó un velo azul, casi impalpable, como formado de suspiros, o de miradas de ángeles rubios y pensativos. Y aquel velo era el velo de los sueños, de los dulces sueños, que hacen ver la vida de color de rosa. Y con él envolvió a los cuatro hombres flacos, barbudos e imperteninentes. Los cuales cesaron de estar tristes, porque penetró en su pecho la esperanza, y en su cabeza el sol alegre, con el diablillo de la vanidad, que consuela en sus profundas decepciones a los pobres artistas".

Se la suele confundir con la diosa irlandesa Mebd o Maeve y algunos escritores afirman que se trata de su equivalente britona (celta británica). Es posible que Maeve y Mab hayan estado relacionadas con las iniciaciones chamánicas... Se puede trabajar en imaginación activa con la reina Mab, ya que ella revela a través de visiones y sueños sus secretos y los símbolos de la mente subconsciente.

Fuente:"El anillo de las hadas" por Anna Franklin,


martes, 16 de marzo de 2010

UN CUENTO DE HADAS



Erase una vez una viuda que tenía dos hijas. La mayor asemejaba a la madre en todo, tanto físicamente como en el carácter, quien veía a la madre veía a la hija. Las dos eran sumamente antipáticas y llenas de soberbia, a tal punto que nadie quería estar cerca de ellas, ni vivir junto a ellas.

La más joven por el contrario, tenía una dulzura increíble, y por la bondad del corazón, era el retrato de su padre, y era de una belleza incomparable que era difícil encontrar otra joven tan bella como ella. Naturalmente, como todos aman a sus semejantes, la madre tenia predilección por la mayor y sentía por la menor una aversión y repugnancia espantosa.


Le hacía comer en la cocina, y todos los que haceres de la casa le tocaban a ella. Aparte de todo, esta pobre niña debía dar dos viajes a una fuente distante, de más de una milla y media a buscar agua y traer un gran cántaro lleno.

Un día mientras estaba en la fuente llenando su cántaro, se le acerca una pobre vieja, quién le rogó que le diera agua de beber. “Pero claro, abuelita, con mucho gusto.” respondió la niña, “espere que le llene la jarra”. Inmediatamente la limpió, la llenó con agua fresca y se la presentó, sosteniéndola en sus propias manos para que bebiera cómodamente y hasta saciarse. Cuando hubo bebido, la viejita le dijo: “Eres tan buena, y tan bella que por esto no puedo hacer menos que darte un regalo”. Aquella era un hada que había tomado la forma de una vieja campesina para ver hasta donde llegaba la bondad de la jovencita. Y continuó.”Te doy por regalo que por cada palabra que sale de tu boca brotará o una flor o una piedra preciosa”.

La muchacha regresó a la casa con el cántaro lleno, algunos minutos más tarde; la madre estaba hecha una furia por el minúsculo retardo. “Mamá, ten paciencia, te pido perdón” dijo la hija toda humilde, y en tanto hablaba le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos diamantes enormes. “Pero qué sucede aquí!!” dijo la madre estupefacta, “me equivoco o estás escupiendo perlas y diamantes!… Oh pero cómo, hija mía? …”

Era la primera vez en toda su vida que la llamaba así y en tono afectuoso. La niña contó ingenuamente todo lo que le había sucedido en la fuente; y mientras hablaba , brotaban los rubíes, topacios de sus labios. “Oh, qué fortuna!”, dice la madre, “necesito enviar también a esta otra niña.

Mira, Cecchina, mira lo que sale de la boca de tu hermana cuando habla. Te gustaría tener también a ti este don?… Es necesario que solamente vayas a la fuente de agua y si una viejita te pide agua, dásela con mucha amabilidad.” “¡No faltaba más, ir a la fuente ahora!” reclamó la otra. “¡Te digo que vayas ahora mismo!” Gritó la mamá.

Salió corriendo la muchacha, llevando consigo la más bella jarra de plata que había en la casa. … Apenas había llegado a la fuente, apareció a una gran señora, vestida magníficamente, que le pide un poco de agua. Era la misma hada que había aparecido a su hermana; pero había tomado el aspecto y vestuario de una princesa, para ver hasta dónde llegaba la malacrianza de esa joven. “¡Pero claro” dice la soberbia, “que he venido aquí para darle de beber a usted! … ¡Seguro!…Para darle de beber a usted y no a otra persona!…Un momento, si tiene sed, la fuente está ahí!” “Tienes muy poca educación, muchacha…” dijo el hada sin inmutarse “Ya que eres tan maleducada te doy por regalo , que por cada palabra pronunciada saldrán de tu boca una rana o una serpiente”.�

Apenas la vio la madre a lo lejos, que le grita a plena voz: “¿Como te fue, Cecchina?” “¡No me molestes mamá!, replicó la muchacha; e inmediatamente escupió dos víboras y dos ranas Oh Dios, que veo!… la culpa debe ser toda de tu hermana!, me las pagará!” Y se movió para pegarle. Aquella pobre joven huyó del rencor y fue a refugiarse en el bosque cercano.�

El hijo del Rey que regresaba de la caza la encontró en un sendero, y viéndola tan hermosa, le preguntó qué hacía en ese lugar tan sola, y porqué lloraba tanto. “Mi madre me ha sacado de la casa y me quería golpear” Respondió la joven. E hijo del Rey quien vio salir de aquella boca cinco o seis perlas y otros tantos brillantes, le rogó que le contara cómo era posible algo tan maravilloso. Y la muchacha le contó toda la historia de lo que le había sucedido.

El príncipe real se enamoro de inmediato de ella, y considerando que el don del hada era más valioso que cualquier dote que ninguna de las damas del reino podrían tener, la llevo sin chistar a palacio y se casó con ella. La otra hermana, mientras tanto se hizo odiar por todos de tal manera, que su misma madre la sacó de la casa; y la desgraciada joven después de tratar de convencer a muchos de que la recibieran, todo en vano; se fue a morir al fin del bosque

LAS HADAS DE LOS CUENTOS



Un cuento de hadas es una historia ficticia que puede contener personajes folclóricos tales como hadas, duendes, elfos, troles, gigantes, gnomos y animales parlantes, así como encantamientos, normalmente representados en una secuencia inverosímil de eventos. En el lenguaje contemporáneo, el término es también utilizado para describir algo que está vinculado con princesas, como los casos de «un final de cuento de hadas» (un final feliz)[1] o de un «romance de cuento de hadas», aunque no todos los cuentos de hadas terminan con un final próspero. De igual manera, en el aspecto coloquial un «cuento de hadas», o también «relato de hadas», puede ser asociado con cualquier historia rocambolesca y extraordinaria. Por lo general, este tipo de relatos suele atraer a los niños pequeños, al comprender éstos de forma rápida y sencilla a los personajes arquetípicos de cada historia.


En las culturas donde los demonios y las brujas son percibidos como seres reales, los cuentos de hadas pueden fusionarse en forma de narraciones legendarias, en las que el contexto es percibido, tanto por el narrador como por los oyentes, como si se tratara de una realidad histórica. Sin embargo, a diferencia de las leyendas y epopeyas, que no tienden a tener más que referencias superficiales a la religión y a lugares, personas y sucesos actuales, este tipo de historias tiene lugar en un período indefinido («Érase una vez», «Había una vez») más que en un instante preciso.
Los cuentos de hadas se encuentran ya sea en forma oral o literaria. Intentar detallar con exactitud su historia resulta una labor difícil, puesto que sólo las formas escritas han sido capaces de sobrevivir con el paso del tiempo. No obstante, la evidencia de las obras literarias, al menos, da una indicación de que los cuentos de hadas han existido durante miles de años, aunque tal vez no reconocidos al inicio como un género propio; el término «cuento de hadas» les fue otorgado por la francesa Madame d'Aulnoy. A través de los siglos, se encontraron hallazgos literarios de cuentos de hadas en todo el mundo, siendo recogidos por los folcloristas en diversas culturas. Incluso, hoy en día, se siguen redactando cuentos de hadas y obras derivadas del mismo género.

Aun cuando los primeros cuentos de hadas estaban destinados principalmente a las audiencias adultas, y en menor grado a los niños, éstos comenzaron a asociarse con los infantes desde los escritos de los preciosistas; a partir de que los hermanos Grimm titularan a su colección como Children's and Household Tales, el vínculo con los niños ha ido fortaleciéndose con el transcurso de los años.

Los folcloristas han clasificado a los cuentos de hadas de diversas formas; entre las más notables agrupaciones están el sistema de Aarne-Thompson y el análisis morfológico del erudito Vladímir Propp. Por otro lado, otros folcloristas han interpretado la importancia de los cuentos, pero ninguna escuela ha sido establecida de manera definitiva para abordar el significado de este tipo de relatos.




domingo, 14 de marzo de 2010

LAS XANAS Y LAS AYALGAS



Las xanas son un mito indoeuropeo, extendido por toda la Europa atlántica (hadas, dones d'aigua, etc); espíritus de la Naturaleza con forma de mujer, viven generalmente cerca de los ríos y fuentes.

Son mujeres de corta estatura. De belleza sobrenatural, se las puede ver en los márgenes de los ríos peinando con peines de oro su rubio y largo cabello y vistiendo largas túnicas blancas o tules casi transparentes.

Sin embargo las xanas, a pesar de su parecido con las ninfas de la mitología clásica o con las hadas, presentan una serie de peculiaridades que las hacen diferentes: por ejemplo, la mayor parte de su tiempo la dedican al canto y a peinar sus sinuosas cabelleras; sin embargo también realizan otras tareas, como cuidar del ganado y de sus propios hijos.

Una de sus mayores obsesiones es la de cambiar a sus "xaninos" por bebés humanos, aprovechando el descuido de las madres cuando bajan al río a lavar la ropa. Resulta curioso que la prole de estos bellos seres resulte tan enfermiza que intenten conseguir bebés humanos, debiéndose esto quizá, según algunos estudiosos, a que se trata de una raza en vías de extinción.
Unas de las cosas que hacían sospechar a las madres humanas era que la criatura languidecía a ojos vista y la piel se volvía cada vez más oscura, además de observar con estupor que el usurpador poseía una dentición completa, a pesar de contar con pocos meses de edad.

Son corrientes en el folclore de Asturias (región del norte de España) los cuentos que relatan estos sucesos, como el de aquel "xanin" que al ver los pucheros en el llar (fuego de la cocina), exclama asombrado: "Mis ciento veinte años cumplí, y nunca tantos pucheros en la lumbre vi"; y al darse cuenta del cambio, vuelve la madre al río para obligar a la xana a devolverle a su verdadero hijo, lo cual ella acaba haciendo, pero malhumorada y a regañadientes.

Es creencia firme también que en la noche mágica por excelencia, la Noche de San Juan, el 24 de Junio, las xanas se hacen visibles para quien las quiera contemplar con sólo acudir a los sitios en que habitan como fuentes, lagos y ríos. Aquellos que quieran acometer tal hazaña, encontrarán a la xana sentada en una roca, cantando y portando una madeja de hilo de oro, que entregará al humano que se la pida, prometiendo a la vez desposorio y magníficos tesoros para aquel que consiga deshilar la madeja sin cortar el hilo. Pero si el hilo se rompiera, se castigará al humano de una manera cruel que acabará en su muerte, atrayéndole hasta el fondo de las aguas.



Las ayalgas son una variante de las xanas, pero se diferencian primordialmente en que se trata de seres humanos. Son hermosas doncellas que son llevadas al mundo de los elementales por poseer alguna cualidad extraña a nuestro entendimiento. Generalmente su misión es la de ejercer de guardianas de los tesoros de las grutas.

Estas jóvenes sienten al principio una gran tristeza por no estar con los suyos y la expresan cantando bellas y enigmáticas canciones en la entrada de las cuevas; este canto atraia a los pastores y viajeros que pasaban por las cercanías, y si la ayalga aún tenía algo de su naturaleza humana, les avisaba de los peligros de despertar al cuélebre (mítica serpiente del folklore de Asturias) que dormitaba en el interior.

Aún hoy se recuerdan historias de encuentros de pastores con estos seres, en los que la dama enamoraba y explicaba al visitante como conseguir los valiosos tesoros del interior de la cueva; una vez logrado regresaban al pueblo y la ayalga se casaba con el hombre mortal y perdía todos los poderes que los espíritus de la Naturaleza le habían otorgado, como su bella voz y el entendimiento del lenguaje de animales y plantas; a su vez, olvidaba para siempre sus recuerdos de convivencia en el reino de las hadas. Sin embargo esto no sucedía siempre, y el paso del tiempo diluía su naturaleza humana, convirtiéndose finalmente en un ser inmortal.

NINFAS DE LOS BOSQUES


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No sé si has ido ya antes a sentarte junto al mar y soñar con las hermosas sirenas que en él habitan, pero en todo caso, en este paseo mágico seguro que te apetecerá aquí y ahora adentrarte en el bosque y sentir muy cerca de ti la presencia de algún hada o duendecillo...

Porque estos seres fantásticos, llamados genéricamente 'Espíritus o Elementales de la Naturaleza', pueblan los bosques, el aire, el agua de ríos y mares...; es decir, la Naturaleza entera. Ya sea en esta dimensión nuestra, la de los humanos, o bien en su propio mundo tejido con hebras sutiles de materia pero en todo caso muy cercano al nuestro, lo cierto es que ahí están, compartiendo su existencia con nosotros en mayor o menor medida y, sobre todo, lo que es más importante: avivando y alegrando nuestros sueños y manteniendo despiertas nuestra fantasía y nuestra imaginación.

En este pequeño recorrido por ese mundo de magia y hechizo, te propongo pues conocer un poco más y mejor, leyendo su historia y contemplando hermosas imágenes e ilustraciones, a algunos de los seres que llevan siglos alimentando nuestras fantasías, y ojalá que sigan haciéndolo aún mucho tiempo más.



Estos pequeños seres mágicos, dotados con alas de libélula o de mariposa, habitan en los bosques, ríos o montañas, de las que son sus cuidadoras y reinas indiscutibles de su elemento.
Las ninfas viven en tres de los cuatro elementos: las ninfas del aire son los llamados Silfos; las del agua son las Ondinas y las Salamandras, las que viven en el fuego...
Hay mucha tendencia a confundirlas con sus parientes las hadas, pero quitando la capacidad de volar en poco se parecen a ellas, ya que las ninfas, a diferencia de las hadas, no tienen por costumbre ayudar al ser humano, sino que su misión básica y fundamental es proteger su elemento. Pero a veces pueden convivir con los hombres si estos respetan sus normas y leyes de amor y respeto hacia la Naturaleza, algo que lamentablemente en nuestro planeta, cada vez sucede con menos frecuencia.

Las ninfas son dulces y risueñas, brillan como las luciérnagas y tienen el poder de curar a las plantas y animales, ya que conocen todos los secretos y virtudes que guardan celosamente los ríos, las plantas, las flores ... y gracias a estos conocimientos, pueden elaborar cientos de remedios contra enfermedades.

Viven en palacios de ensueño, cerca de hermosas y cantarinas cascadas, y se rigen tan sólo por el amor, la bondad y la fantasía.
Adoran a los niños, y son sus guías cuando éstos pasean por el bosque; los cuidan para que nada les haga daño, espantan a los animales que puedan herirles o asustarles, y les indican el camino de vuelta en casa. A veces se transforman en dulces abejitas , o luminosas luciérnagas, para estar cerca de
ellos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

TIERRA DE HADAS


El hogar tradicional de las hadas son las antiguas obras de tierra, como las fortalezas y los túmulos. La palabra Hada, en gaélico ,es Sidhe (Shee), que quiere decir gente de las colinas. Por las noches, las colinas de las hadas aparecen encendidas, con muchas lucecillas centelleantes. Hay veces en que la colina acaso se eleve sobre unos pilares, para mostrar las luces brillantes de las hadas, que paulatinamente avanzan en procesión hacia otros cerros. La época tradicional en que esto sucede es la fiesta de la Cosecha (7 de agosto).Sin embargo, la época en que los montañeses, la gente más temida entre los fabulosos habitantes de la isla de Man cambian de morada es el día de Todos los Santos(el 1 de noviembre) .

Decididamente, no se recomienda a los intrusos que invadan estos cerros de las hadas, ni ningún otro hábitat suyo. Pero nada hay que decir en contra de una observación discreta y hasta es posible que un amigable espectador se vea recompensado. Sin embargo, si las hadas parecen reacias a salir de su colina, puede descubrirse la entrada dando nueve vueltas en torno al cerro, con luna llena. Así quedará revelada la entrada. Quienes no tengan valor suficiente para penetrar realmente en la morada de las hadas, si pegan el oído al suelo
tal vez se vean premiados con los ruidos de sus algazaras. Además de emplearlas como vivienda, las colinas huecas son escondites para guardar oro.



HADAS DE LOS SUEÑOS



Hada de los sueños Hay un Hada en especial que viene cuando los sueños de los hombres cobran vida. Se queda en un costado, guiando invisiblemente las manos y la mente para lograr realizar los deseos. Hay estrellas brillando a su alrededor, una forma visible de su energía cósmica, que dibuja formas cambiantes sobre ella y flotan también sobre las cabezas humanas. Cuando se llega al luminoso punto de la inspiración, y la nutritiva carga energética del Hada está surtiendo efecto, se accede a la armonía y el balance, entonces el sueño se hace real y vívido, en la forma de una obra, un poema, una meditación u otra expresión creativa. El ser humano habla de gente inteligente o brillante, dice que ha tenido una idea espectacular, una intuición magnífica, y no sabe que ha recibido ayuda extra. Cuando miramos hacia el mundo mágico de las Hadas, vemos todas estas cosas del sueño tan visibles y posibles en gloriosa forma. Se producen por su influjo auto-revelaciones, auto-iluminaciones, auto-conciencias. El Hada de los Sueños posee el conocimiento natural y la gracia feérica, generosamente la dispersa sobre los abiertos a la maravilla. Su nombre es un misterio, o mejor dicho, es tu elección. La nombras como desees, o no lo hagas y existirá igual para tí. Llamando a esta Hada consigues la ayuda de los Altos Seres, con energía focalizada y mente abierta e intuitiva. Ella enseña cómo reconectar lo celestial con lo terrestre. Toma el brillo, el regalo de la inspiración y vete de su mano por los caminos de tu creación, logrando todo aquello que has deseado. No olvides, como el hada, mantener abierto a la luz tu corazón, te alumbrarás tú mismo, y ésta es la más brillante luz de todas las que puedas hallar .

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HADA MADRINA


Hada Madrina es aquella que otorga gracias y dones especiales a los recién nacidos, y continúa protegiéndolos durante toda su vida de modos diferentes, recordemos la historia de Cenicienta... Los ancestros de las Hadas madrinas son las Tres Madres Célticas, que residían en lugares especiales y mágicos, como las fuentes de aguas curativas, pozos sagrados y emplazamientos místicos casi siempre inalcanzables.

Otro origen son las Fatias Griegas, las tres mujeres que mezclan, manejan y delimitan el destino de los hombres. En Albania, las hadas madrinas son conocidas como "Fatit", las que aparecen el tercer día de nacido el niño, para traer hasta él los regalos de los espíritus mágicos. En Latvia, la "Laume", un hada del hogar que suele vivir en las chimeneas, se hace presente en las tres ocasiones más importantes de la vida humana: Nacimiento, matrimonio y muerte.

Las Hadas Madrinas son bien conocidas figuras de los cuentos y el folklore de muchos países, donde mitigan dolores, marcan el camino a través de rutas seguras, y mantienen a salvo de su inexperiencia y desaprensión a los jóvenes héroes en sus batallas y jornadas de peligro. En muchos relatos, el Hada madrina puede cambiar y modificar los efectos de un hada maligna que se ha sentido ofendida y busca venganza.

Se cree que las Hadas madrinas son las encargadas de conservar las Manzanas mágicas de Faeryland, bien ocultas en Avalon. También conservan el cristal de pura luz de luna que promueve claros y felices pensamientos. Las Hadas madrinas suelen transformarse en búhos cuando desean desaparecer, o cuando ya han cumplido su tarea y deben regresar a Faeryland, se elevan silenciosamente, dejando sus favores y regalos a cada uno de sus humanos protegidos.

HADA DE LUZ

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Brighid (hada de la luz)

Brighid, la Reina Brillante viene a la luz alejándose de la oscuridad, caminando desde Tir Tairngiri, la Tierra de la Promesa, a susurrar antiguos y mágicos cuentos en nuestros oídos.

En su mano trae el Cetro Blanco, alguna vez otorgado a ella por los Antiguos Reyes de Irlanda y los Ancestrales Lords de las Islas Escocesas.

La vara mágica y blanca representa la pureza, su absoluta rectitud, la justicia. Está hecha de madera de abedul o sauce, y posee el poder de atraer la luz de la primavera hacia la oscuridad invernal. Ser tocado por la vara de Brigidh, es recibir el don de las decisiones firmes y los propósitos auténticos en tu camino o jornada espiritual. Ella permanece en el espacio entre la ignorancia y el conocimiento, iniciando a los que lo deseen en los misterios de la Magia de Hadas, y acompañando a los peregrinos del mundo espiritual a través de los caminos de la sabiduría.

HADA DE LA FELICIDAD


Pure Joy (Hada de la felicidad)

Es la felicidad en estado puro, intacta, a veces infantil y siempre saludable. No reconoce fronteras de edad ni de condición social, ni tampoco es privativa de mundo físico alguno, las hadas poseen una alegría natural que se manifiesta en todas sus acciones, y el hombre nace con la misma dote, pero si no la sabe cuidar es posible que la pierda. Aquí interviene muchas veces el Hada Pure Joy, tratando de evitar esta pérdida. ¿Cómo lo hace? En momentos de tristeza, hace aparecer en la mente del hombre diferentes imágenes graciosas o recuerdos felices, diluyendo la tristeza al menos por unos momentos.

Está siempre presente entre los niños, y se cree que muchas veces toma la forma de uno de ellos para intervenir en sus juegos. Suele vivir entre las flores, y también se esconde en troncos caídos cercanos a patios o lugares donde los niños se reúnen a jugar, y algunos dicen haberla visto bajo pupitres en algún aula escolar.

HADA DE LA HONESTIDAD


Honesty (Hada de la Honestidad)

El Hada Honesty, o Hada de la Honestidad no es una criatura de enjuiciamiento o acusación, en realidad es compasiva y amigable y puede ver a través de todas nuestras motivaciones y llegar al fondo de cualquier cuestión. Siempre vendrá en tu ayuda cuando necesites claridad, particularmente cuando tus impresiones o motivos no están definidos completamente. Nos enseña a ser comprensivos con nosotros mismos, y corrobora si hemos aprendido bien sus lecciones, pero sólo siendo honestos, claros y afectivos con nuestro propio espíritu podremos otorgar a los demás estos maravillosos dones que percibimos de ella. De algún modo, esta honestidad es una docencia permanente para con nuestros hijos, amigos, semejantes y humanos en general. El Hada es siempre sincera, además es la única forma en la que puede ayudar de verdad. Jamás dice lo que quieres oír, sino lo que es cierto, pero no lo hará si no se lo pides. La decisión siempre es tuya, te responderá cada vez que la invoques, pero debes estar preparado para la cruda verdad, sin barnices de complacencia ni falsas apreciaciones. Lo que obtendrás de ella será su opinión valedera, y su ayuda si necesitas corregir tu acción. Sólo con mirar en sus ojos, verás tu alma así tal cual es, desnuda, frágil, primitiva

HADAS DE AGUA - ENCANTARIAS


Encantarias

Así es como en la Ribagorza, en Aragón, dan nombre a una clase de Fadas de tierra, las Lavanderas, que tienden su colada en la noche de San Juan.

Su hábitat natural es el agua, por lo que viven en el fondo de los barrancos y en los ríos.

Son extremadamente huidizas y gustan de retozar en la hierba dejándose impregnar del rocío del amanecer.

Por las noches entonan tristes cantos que se confunden, a veces, con el silbar del viento entre los roquedos de los barrancos.



HADAS HECHICERAS


Hechiceras de Valderredible (Cantabria)

Estas hadas son muy bondadosas y hermosas, aunque en esencia son idénticas a las Anjanas del resto de Cantabria, son características de esta comarca de nuestra región. Se caracterizan por lucir largos cabellos negros o rubios que coronan con espigas de trigo y andar descalzas, sembrando la alegría y la riqueza en los hogares desamparados y en los corazones que sufren alguna pena.

También frecuentan el silencio de las ruinas, el sosiego de los caminos apartados y la paz de las riberas de los arroyos.

LAS NINFAS


Estas ninfas de La Montaña poseen largas trenzas de color azabache u oro adornadas con lazos y cintas de seda multicolores y se ciñen a la cabeza una hermosa corona de flores silvestres. Visten una fina y larga túnica blanca que cubren con una capa azul.

En sus manos llevan una vara de mimbre o espino que cada día de la semana brilla con una luz diferente.

Se las ve paseando por las sendas de los bosques, descansando en las orillas de los veneros y en los márgenes de los arroyos que parecen que cobran vida. Conversan con las aguas que manan de las fuentes y manantiales que es donde viven. Ayudan a los animales heridos, a los árboles partidos por las tormentas o los ojáncanos, a los enamorados, a aquellos que se extravían en la frondosidad del bosque, a los pobres y a los que sufren. Cuando pasean por los pueblos dejan regalos en las puertas de los que se lo han merecido y si se la invoca pidiendo ayuda ellas la prestarán si es buena persona, pero también castigan a quien las desobedece.

Dice la tradición que durante el solsticio de primavera, en la media noche, se reúnen en las brañas y danzan hasta el amanecer cogidas de la mano, esparcen rosas y quien logre encontrar una de estas que tienen pétalos púrpuras, verdes, áureos o azules, será feliz hasta la hora de su muerte.

HADAS DE TIERRA




En todos los paises hay mitologia, leyendas y creencia en las hadas, y tambien cadas país tiene las suyas propias, en España hay mucha creencia sobre todo en el norte estas son algunas:

Anjanas (Cantabria)

La Anjana (de jana, antiguo nombre con que se designaba a las hechiceras durante la Edad Media) es uno de los personajes más conocidos de la mitología cántabra. Estos seres feéricos son la contrapartida a los crueles y despiadados ojáncanos y ojáncanas y en la mayor parte de las versiones son las hadas buenas de Cantabria, generosas y protectoras de las gentes. Su representación en la mitología cántabra recuerda a la de las xanas en Asturias, las janas en León y las lamias vascas, estas últimas sin su aspecto zoomorfo.

Las fuentes no se ponen de acuerdo. Unos dicen que son criaturas celestiales enviadas por Dios para realizar obras buenas y que tras 400 años regresan al cielo para no regresar.

Otros en cambio señalan que son espíritus de los árboles encargados de cuidar de los bosques. En todo caso, las describen de aspecto hermoso y delicado, con medio metro de estatura, ojos rasgados, brillantes pupilas negras o azules como luceros y mirada serena y amorosa. Tienen una piel blanquísima y su voz es dulce, unas veces parece un ruiseñor cuando están contentas y otras las de un escarabajo al pisar de las hojas en otoño. Esconden unas alas prácticamente imperceptibles y casi transparentes.

HADAS LAVANDERAS


Aparecen por todo el norte de la península española y en países de la costa atlántica de Europa Central y Reino Unido. En algunos casos tienen características que las asocian a las brujas, en otros son propiamente hadas que danzan y tienden la ropa blanca entre los árboles y sobre la hierba de los prados, después de lavarla en los ríos.Hay una gran variedad de leyendas sobre ellas, lo que las dota de descripciones muy diversas.

LAMIAS VASCAS


Lamias Vascas

Hermosos seres de la mitologia vasca, que son las "Lamias"(Lamiñak), peinan sus largos cabellos rubios hasta los pies, con un peine de oro a las orillas de los ríos y fuentes de las montañas y enamoran a los pastores que tienen la fortuna, o la desgracia, de contemplarlas.

Son siempre amores desgraciados e imposibles.

En euskal herria existen numerosos vestigios del paso de las lamias, cuya existencia estaba muy arraigada en la creencia popular; de ahí que se dijese:"direnik ez da sinistu behar; ez direnik ez da esan behar"("no hay que creer que existan; no hay que decir que no existen").

Las lamias son genios mitológicos a menudo descritos con pies de ave.

Se dice también en los distintos pueblos que ellas han ayudado a los hombres en la construcción de dólmenes,cromlech y puentes. La propia mitología vasca explica su desaparición a causa de la fundación de ermitas.

A veces adoptan la forma de una bella mujer y atraen a los hombres, siendo posible distinguirlas únicamente por sus pies de pato.


A veces se enamoran de los mortales, pero no pueden casarse con ellos, pues no pueden pisar tierra consagrada. En ocasiones tenían hijos con ellos. En otras leyendas son mitad humanos y mitad peces.

Otras dicen que no son más que la diosa Mari (Numen principal de la mitología vasca pre-cristiana. Divinidad de carácter femenino que habita en todas las cumbres de las montañas vascas, recibiendo un nombre por cada montaña. La más importante de sus moradas es la cueva de la cara este del Anboto, a la que se conoce como "cueva de Mari" o "Mariyen Koba", que atribuye a Mari el nombre de Mari de Amboto o Dama de Amboto).

Suelen ser amables y la única forma de enfurecerlas es robarles sus peines.

Cuenta una leyenda que una vez una mujer le robó el peine de oro a una lamia y ésta, enfurecida, la trató de maldecir, pero no lo logró puesto que sonó la campana de la iglesia y eso la salvó.

lunes, 8 de marzo de 2010

RITOS DE HADAS




Cuentan que las noches previas al cambio de estación, las hadas salen al exterior a divertirse con sus bailes y danzas, en el apogeo de sus poderes. La noche más propicia para encontrar un corro de hadas es la Noche de San Juan, su noche preferida. Si una noche, por el bosque, descubre muchas lucecitas a lo lejos que parece que saltan y una música desconocida, está usted asistiendo al baile de las hadas. Para las hadas cualquier día puede ser motivo de fiesta, aunque tres son las noches mágicas en que las leyes mortales quedan derogadas y las hadas salen a celebrarlo al exterior: la noche de San Juan, inicio del solsticio de verano; la noche de Beltane, víspera del Primero de Mayo; y el 31 de Octubre, víspera del Día de Todos los Santos. En estas tres noches se sucede el siguiente rito. Primero preparan sus cortejos mágicos, iniciando un magnífico desfile. Las hadas se ponen sus mejores galas, sus vestidos de rasos y tules. Les acompañan sus corceles, adornados con campanillas y borlas de colores, con el máximo colorido posible, y justo cuando llega la medianoche avanzan en procesión. El orden suele estar establecido, delante los reyes, con todos los honores, y detrás de ellos los siguen los principales caballeros a la orden del rey. Suenan las gaitas, los tambores. Primero un estandarte rojo y un grupo de caballeros, luego el estandarte verde y detrás los caballeros, más tarde el estandarte blanco y detrás más caballeros. Cierra el desfile el resto de hadas y cortesanos. Unas avanzan a caballo, otras danzando y bailando a su alrededor. A estas procesiones se les conoce como “correrías de las hadas”. Cuando termina el desfile se reúnen en círculos alrededor de la hierba y da comienzo el baile. Iluminan el lugar con la luz de las antorchas y al son de las gaitas cantan y danzan hasta el amanecer. Todos saben, o al menos todos deberíamos saber, que en ninguna de estas noches se debe molestar a las hadas, porque si algún mortal, llevado por la curiosidad, atraviesa sus dominios, éstas se pueden mostrar crueles, hacerles sufrir y burlarse de ellos para castigar su osadía. Según afirman las hadas no tienen alma, por lo que es más fácil de comprender que tengan una conducta tan diferente de la humana. Al parecer, las hadas no tienen un alma individual, sino colectiva, lo que explicaría mucho de su forma de actuar. Explicaría su deseo de tener un alma el que en ocasiones se muestren traviesas o malas con el hombre, fruto de la envidia, o también el que anhelen por otro lado unirse a los hombres. El matrimonio con un hombre les daría un alma, por eso es tan terrible para la ley de las hadas el casarse con un hombre, porque se alejan del alma colectiva que las une a las demás. En algunos relatos de matrimonio entre hada y mortal, el hada le pone como condición que jamás le diga lo que oye cuando pasa de nuevo por el sitio donde la recogió, que nunca le diga lo que están diciendo sus hermanas, porque entonces tendría que volver. Normalmente lo que suelen decir es “vuelve con los tuyos”, entre llantos. El dolor que sienten sus hermanas nos confirma la traición que supone para las hadas el que un hada se case con un mortal.

sábado, 6 de marzo de 2010

UN CUENTO DE HADAS





Nacemos en un cuento de hadas al que ningún cuento de hadas infantil hace justicia, pero gradualmente nos acostumbramos tanto a todo lo que hay aquí que llegamos a tomar la totalidad de la existencia como obvia. Tal vez ni siquiera descubrimos que tras los barrotes de la nueva cuna que compramos en IKEA ocurre algo mágico. Allí, en ese espacio rodeado de barrotes, se forma al mundo. Porque el mundo nunca envejece. Somos nosotros quienes nos hacemos viejos. El niño acaba de llegar a este grandioso cuento de hadas e insiste una y otra vez que nos hemos distanciado de él por el simple hecho de denominarlo "realidad". "Mami, ¿por qué titilan las estrellas?". "¿Cómo vuelan los pájaros?". "¿Por qué tiene el elefante una trompa tan larga?". "Bueno, no tengo idea. Y ahora debes irte a dormir, Charlotte, o mami se va enojar mucho". Paradójicamente, el niño pierde esta vibrante sensación de estar vivo justo en el momento en que aprende a hablar. Es por ello que el niño necesita un equipo de defensa expresiva. Es por ello que el niño necesita libros. Es por ello que los adultos también necesitamos libros para niños. Ellos nos ayudan a conservar una experiencia pasada que de otro modo perderíamos. www.imaginaria.com.ar/10/6/gaarder.htm]

HADAS DEL BOSQUE...







Las hadas del bosque pienso que son pequeñas luces de colores y que hay algunas que podemos ver y nos pueden ver. Una tiene el mismo nombre que yo, se trata de “Anaïs”, la reina de las hadas, que nace de una flor del mismo nombre. También hay otras hadas, pero por ahora no os voy a hablar de todas para no aburriros mucho. A mi me gustan porque son luces que tienen magia y deseo poder ver alguna, porque para mi son las más bellas del bosque. No quiero perder la ilusión por creer que existen, pero también sé que son criaturas fantásticas.
Los duendes del bosque son los más, más, más….más pequeños del bosque y por eso no se ven. Serían algo así como hormiguitas o pequeñas células, pero aunque pequeños también tienen su propia magia y posiblemente, puestos a imaginar, vivan juntos a las hadas. Sería bonito que fuera así, pero no sé si será o no verdad, ¿qué pensáis vosotros?.
“¿De qué están hechas esas luces?”, me pregunto muchas veces. Yo pienso que de magia. Una magia especial que sería ese don o dones que tendrían las criaturas fantásticas y que nos invitan a soñar. Parte de esa magia, aunque no nos acordemos y quizás no lo sepamos, la tenemos también los seres humanos y es la que nos hace soñar con esos seres fantásticos. Los niños creo que estamos más en contacto con esa magia, porque los mayores tienen muchas preocupaciones y seguro que si fueran por el bosque paseando y se les apareciese una hada, un gnomo o un duende ni se fijarían en ellos, porque seguirían pensando en sus problemas.

megustanlosmisterios.blogspot.com/

martes, 2 de marzo de 2010

POEMA PARA UN HADA


Siento la brisa como una bocanada fresca de magia,
que chisporrotea
luz pura de ilusión y de sueños cumplidos.

Siento tus destellos
como un abrazo de calidez
y una caricia en mi alma,
que deseo irradiar
a través de la fuerza contenida en mi corazón
a todos aquellos que le abran sus puertas...

HADA DE COLORES


Había una vez un país, llamado Fantasía, donde vivían hadas de colores, duendecillos, brujos y brujas que no querían que el reino de la Fantasía estuviera lleno de color y alegría.

Lumilda , era una bruja, que vivía sola en su castillo, Se enfadaba mucho, cuando contaban cuentos a los niños.

-No quiero que cuenten cuentos a los niños, porque aprenderán a escuchar, tendrán imaginación, fantasía, ilusión, y lo que es peor, buenos sentimientos en su corazón.

-¡ No dejaré que ocurra eso!, ¡Tengo que hacer algún hechizo!

Entró, en su castillo, y cogió su libro embrujado y con voz muy fuerte dijo:

-Brujos y brujas que queréis el mal, que mi voz podáis escuchar, nuestra magia, tenemos que unir, para que en el mundo de la realidad, cuentos no se vuelvan a contar.

Cuando dijo esto, en el cielo, se vieron relámpagos y se escucharon truenos, la magia de los brujos se había unido y el hechizo de Lumilda se había cumplido.

Y desde ese momento, en el mundo de la realidad, no se volvieron a contar cuentos.

El Hada Arco Iris, había visto lo que había hecho Lumilda y fue a contárselo al hada Naranja que era el Hada de los niños.

-Hada Naranja, Lumilda y los brujos del mal, han unido su magia, y han hecho que en el mundo de la realidad, cuentos no se vuelvan a contar.

-Eso no puede ser!, llamaré a las hadas de colores, para ver que podemos hacer.

Cogió su campanilla mágica y empezó a tocarla:

TILÍN TILÍN, TALÁN TALÁN
TILÍN TILÍN, TALÁN TALÁN

Cuando las hadas de colores escucharon la
campanilla mágica, fueron al palacio del hada Naranja, y allí se enteraron de lo que había hecho Lumilda.

-¡No dejaremos que se salga con la suya!

Dijeron enfadadas.

-¡Claro, que no la dejaremos!. Dijo el Hada Naranja.

-Nosotras, al mundo de la realidad iremos, y cuentos a los niños contaremos, de este modo, no perderán la fantasía, la ilusión, la imaginación y los buenos sentimientos en su corazón.

Todas las hadas, hicieron un corro, y con una voz muy dulce cantaron:

-Somos hadas de colores,
-que al mundo real iremos,
-y allí a los niños,
-muchos cuentos contaremos.

Mientras cantaban, iban colocando una piedra de color en el centro, de las piedras de colores salieron muchos caminos, y cada hada cogió uno distinto, que las llevaría al mundo de la realidad, para contar cuentos a los niños.

Gracias a las Hadas de colores, los niños pudieron seguir escuchando cuentos.

Fin


CUENTO DEL HADA MUERDAGO


El hada Muérdago es pequeña, muy pequeña. Viste de verde y rojo y, cuando se siente especialmente entusiasmada o nerviosa, agita sin parar sus hermosas y centelleantes alas de color dorado.

El hada Muérdago es graciosa, muy graciosa y también divertida, alegre y bulliciosa pero, sobre todo, es una de las hadas más responsables y sensatas de todo el bosque mágico lo cual motivó -hace ya muchos, muchos años- que el Consejo Supremo de las Hadas decidiera nombrarla Guardiana de la Magia de la Navidad. Una gran elección, sin duda. Ni un sólo año, desde que ella se hizo cargo del asunto, ha faltado la Navidad en nuestro mundo.

Bueno, hubo cierta vez en que casi, casi nos quedamos sin ella. Pero sólo casi.

Cada año, la pequeña Muérdago, días antes de emprender el vuelo para esparcir la magia por todo el mundo, inspeccionaba el cofre donde la guardaba -bajo siete llaves y siete candados- para asegurarse de que todo estuviera en perfectas condiciones, le quitaba un poco el polvo, le daba brillo y la dejaba lista para el gran día. Pero ese triste año, Muérdago se llevó una gran -y desagradable- sorpresa: la preciosa cajita había desaparecido. Puf. No estaba en su sitio. Puf. Se había esfumado. Puf. Se había evaporado.

Muérdago primero se sorprendió. Después se enfadó. Luego se asustó. Por último se inquietó, agitó sus alas con nerviosismo y se mordió las uñas mientras pensaba en dónde podía estar el arca.

Recorrió su casa-abeto de arriba abajo, de abajo arriba, de derecha a izquierda, de izquierda a derecha. Nada.

Miró bajo la cama, las sillas, las mesas, la cocina, las alfombras y hasta bajo los jarrones. Nada.

Miró en las macetas, las ollas, los armarios, entre las sábanas e, incluso, en la bañera. Nada.

Buscó en las copas más altas de los árboles más altos. Nada.

Buscó entre las hojas al pie de cada árbol. Nada.

Husmeó en guaridas, madrigueras y cubiles. Nada.

Recorrió el bosque mágico de norte a sur y de este a oeste. Escudriñó cada rincón y bajo cada planta y animal. Nada.

La pobre Muérdago se sentía cada vez más triste y desesperada. Si no encontraba pronto la caja no habría magia, no habría luces de colores, no habría canciones, no habría brillantes adornos, no habría árboles decorados, no habría reuniones familiares, ni regalos, ni niños sonrientes…

El hada lloraba con enorme desconsuelo. Era la primera vez que fallaba en su importante misión. ¿Cómo iba a explicarlo ante el Consejo Supremo? ¿Y qué iba a ser de los niños? ¿Cómo iba a mirar a la cara a los habitantes del bosque? ¿Qué sería de los niños? ¿Quién se habría llevado la cajita? ¿Y qué iba a ser de los niños? (Como se puede comprobar a Muérdago le preocupaban mucho los niños…).

No había tiempo de ponerse a investigar. La Navidad estaba a la vuelta de la esquina, tenía que encontrar una solución pronto. Y, mientras le daba vueltas al asunto y pensaba en las caras llenas de ilusión de los niños, a Muérdago se le ocurrió una idea. En un instante tuvo claro lo que debía hacer.

¿Cómo no se le había ocurrido antes? La respuesta estaba en los niños. Por supuesto.

Daba igual que no encontrara la cajita. La magia que guardaba en ella no era la importante, la verdadera magia, la que contaba, era la que guardaban los niños durante todo el año en sus corazones.

Ellos eran los auténticos cofres mágicos.

Muérdago saltó, bailó y cantó llena de alegría. Agitó sus doradas alas y, alzando el vuelo, puso rumbo a nuestro mundo, para recoger la magia infantil y luego repartirla por todos los corazones adultos del mundo.

De sus sonrisas tomó la luz, de sus voces la música, de sus ojos el brillo mágico, de sus abrazos el calor, de sus sueños la ilusión, de su corazón el amor. Fue de aquí para allá, recolectando un poco de cada niño y, cuando hubo reunido una considerable cantidad de magia volvió a sobrevolar el mundo dejándola caer sobre pueblos y ciudades, sobre cada casa y cada edificio. Y, a su paso, todo cobraba color y calor.

A partir de entonces, Muérdago, dejó de guardar la magia navideña en una cajita escondida en su casa-abeto en lo profundo del bosque mágico. No lo necesitaba. Tenía una fuente inagotable de magia en los cálidos corazones de los niños.

Ah, nadie supo jamás quién o qué hizo desaparecer la caja mágica aunque cuentan de cierto viejo y gruñón dragón al que, aquel año, se le vio sonreír más de lo habitual y llevar unos curiosos y brillantes adornos en sus alas pero, bueno, eso es otra historia bien diferente.

CUENTO DE HADAS


Érase una vez, un grupito de hadas que venían de diferentes partes del mundo: de Novelda, Sax, Petrer, Monóvar, Yecla, Biar, Villena y Elda.

Todas buscaban un lugar para hacer realidad sus sueños. Aquel lugar era el bosque mágco llamado I.E.S, que significa Ilusión, Esperanza y Sueños, del Valle de Elda.
Este bosuqe estaba habitado por unos maestros de la magia que desde un primer momento, su deseo fue que las hadas encontraran su esencia y la hicieran suya.
Las hadas no tardaron en darse cuenta de que la unión hace la fuerza, y juntas comenzaron su camino. A lo largo de éste, adquirieron el poder de transformarse, de plasmar la vida en palabras, de crear un todo a partir de un algo. Comprendieron el porqué de las cosas y, con la unión de todas estas fuerzas, se creó la más poderosa de todas, la del arte de enseñar.

Este camino fue muy largo, y la luz de algunas de ellas se fue apagando, perdió su fuerza poco a poco, por eso las demás hadas formaron una sola luz. Pero esa luz no brillaba siempre con la misma intensidad, ya que las hadas vivían en armonía, pero todas comprendían y entendían que esto formaba parte de sus vidas. Cada una valoraba lo que las otras le aportaban y sabían aceptar sus errores.
Pero en el bosque no sólo había vida para aprender, sino también para disfrutar. Y estas hadas no sólo eran conocidas por su poder, sino también por sus escapadas, ya que cuando se juntaban alrededor del árbol de la fiesta, el cielo se iluminaba con mil colores.
El tramo final del camino fue el más duro: las hadas tuvieron que concentrar todo su poder para poder superar las duras pruebas a las que sus maestros las sometían, pero su unión y su gran ilusión por conseguir sus sueños, hizo que las hadas sacaran fuerzas para llegar hasta él.
Y esta historia, igual que su camino llega a su fin. Pero las hadas que un día llegaron, no son las mismas que ahora se van.
Crecieron en magia, pero lo más importante, crecieron en corazón.
Un adiós jamás tendrá sentido en esta historia, ya que la luz de unas está dentro de las otras.

LOS MITOS SOBRE LAS HADAS


Mitos sobre las hadas
- Si usted anda nueve veces alrededor de rath de hadas en luna llena encontrara la entrada al Sifra; pero si usted entra tenga cuidado de comerse el alimento de las hadas o beber el vino de las hadas.
- Los viernes las hadas tienen un poder especial sobre todas las cosas y principalemente durante aquel día ellos seleccionan y se llevan muchachas jovenes mortales como novias para los jefes de hadas.
- Las hadas son apasionadamente aficionadas a la musica; es por lo tanto peligroso para una muchacha joven cantar absolutamente sola por un lago, ya que los espiritus se la llevaran abajo para cantarles en el palacio de hadas en las olas, y su familia no la vera mas.
- En Connaught, la gente tiene muchas supersticiones extrañas de gran antigüedad.
- Si un niño derrama su lata de la leche sobre la tierra, la madre dice: " Es para las hadas, con el permiso nunca le regañan a ellos y le dan la bienvenida " para que esto no pudiera traer mala suerte.
- Ya que las hadas odian a todo el que es tacaño pues ellas son de naturaleza brillante, libre, alegre; excepto, el Banshee, que es el espiritu de dolor y destino.
- Las hadas quieren a la gente que es amable y considerada, y a quien deja alimentos sobre el aparador y el fuego en la rejilla de noche para cuando ellas se reúnen sus consejos;
- No aman demasiado el fuego, ya que ellas tienen aversión al humo, y la mujer ama de casa nunca debe tirar el agua de noche, sin el refran: " Ten cuidado del agua ", para que las hadas tengan agradable su camino, y ya que sino se resienten ante cualquier posibilidad como podría ser estropear su muy alegre corona y plumas. Ellas desean enormemente que el humano ayude y sea muy inteligente y agudo en la obtencion de ello. Los doctores de hadas son generalmente mujeres. Las ancianas, sobre todo como se considera, tienen el poder peculiar mistico y sobrenatural. Ellas curan principalemente por encantos y conjuros, transmitidos por la tradicion por muchas generaciones; y por hierbas, de las cuales ellas tienen un conocimiento sorprendente.

Fuente: De Curas irlandesas, Encantos Místicos y Supersticiones Señora Wilde

domingo, 28 de febrero de 2010

UN LUGAR LLAMADO AVALON


Existe un lugar al norte del tiempo y al este de la realidad, donde los libros abren una puerta al mundo de la imaginación. La capacidad de cambiar la realidad reside en nuestro interior, siempre podemos ponernos la capa y tomar la barca hacia Avalon...

Avalon es el nombre de una isla legendaria de la mitología celta situada en algún lugar de las islas Británicas donde, según la leyenda, los manzanos dan sabrosas frutas durante todo el año y habitan nueve reinas hadas, entre ellas Morgana. El mismo nombre del lugar derivaría de la palabra celta abal, manzana.

Se dice que la palabra Avalon es una adaptación de la palabra celta [Annwyn] o [Annuvin], que designa al legendario reino de las hadas, pero, ya en el siglo XII, Geoffrey de Monmouth pensaba que el nombre derivaba de la traducción de "isla de las manzanas". Esto es altamente probable, debido a que, en el idioma bretón, manzana se dice aval, y en idioma galés se dice 'afal' (con la pronunciación de la "f" como "v").

Avalon también fue llamada Ynys Witrin, que significa Isla de Cristal.
fuente: Wikipedia

Como Camelot, Avalon está en todas y en ninguna parte: es contrario a su propio espíritu tratar de fijarlo en algún lugar. Reside en la dimensión del mito, donde la verdad es múltiple. El Arturo histórico pudo haber sido enterrado en Glastonbury; pero el Arturo real espera en aquel lugar donde «la curación no falla nunca», ese lugar que Geoffrey de Monmouth llamó Avalon.

EL REINO DE LA HADAS


Ávalon o Avalón es el nombre de una isla legendaria de la mitología celta en algún lugar de las islas Británicas donde, según la leyenda, los manzanos dan sabrosas frutas durante todo el año. El mismo nombre del lugar derivaría de la palabra celta abal, manzana. Se dice que la palabra Ávalon es una adaptación de la palabra celta Annwyn, que designa al legendario reino de las hadas, pero, ya en el siglo XII, Geoffrey de Monmouth pensaba que el nombre deriva de la traducción de “isla de las manzanas”. Esto es altamente probable, debido a que, en el idioma bretón, manzana se dice aval, y en idioma galés se dice ‘afal’

La leyenda sitúa Ávalon en algún lugar no especificado de las Islas británicas, aunque ya a principios del siglo XI algunas de las tradiciones artúricas indican que este lugar puede estar situado en Glastonbury, donde antes de que la zona de la llanura de Somerset fuera dragada, existía una colina (Glastonbury Tor) que se elevaba como una isla en medio de los pantanos. Según el cronista medieval Giraldus de Cambrai, Durante el reinado de Enrique II, el abad Hernry de Blois patrocinó una búsqueda en la zona, lo que, al parecer, llevó al descubrimiento de un enorme ataúd de roble con una inscripción que rezaba Hic jacet sepultus iclitus rex Arthurus in insula Avalonia. (“Aquí, en la isla de Avalón, yace el Rey Arturo”).

De Cambrai cuenta cómo los restos fueron trasladados en una gran ceremonia a la que asistieron el Rey Eduardo I y su consorte, y, según él, ahora estarían en el altar mayor de la abadía de Glastonbury, sitio que se convirtió en un foco de peregrinaje hasta la reforma anglicana. En cualquier caso, actualmente se considera que la asociación de Glastonbury y Avalón no es sino un fraude. Los motivos son varios, entre ellos la propia inscripción, que parecería más adecuada al estilo del siglo X, muy lejos de los siglos V y VI en el que presuntamente Arturo vivió y murió.

Por no mencionar la falta de referencias contemporáneas al descubrimiento, hecho que no habría pasado desapercibido. Todo esto hace pensar que la historia fue creada por la misma abadía para aumentar su reputación. Algunos estudiosos de las leyendas artúricas han situado Avalón en la Ile Aval, en la costa de la Bretaña, mientras que otros la han ubicado en Burgh-by-Sands, en Cumberland, junto a la muralla de Adriano, donde se levantó el fuerte romano de Aballava, y otros más cerca de Camboglanna, en lo que ahora se llama Castlesteads.

En cualquier caso, como se ve, muchos son los que reclaman para sí la verdadera ubicación de Avalón, la isla de las manzanas. Parece que las brumas de Avalón cubren con su mítico velo el lugar de reposo de Arturo Pendragon. Tras la batalla con Mordred, Arturo, moribundo, fue llevado a Avalón por Morgana, la hechicera y hermanastra del rey, y se dice que Morgana sigue velando el cuerpo de su hermano. También Avalon y el mundo nórdico de Helheim son el mismo lugar pero con distinto nombre.